Jun 26
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TEL AVIV SEGURA Y MULTICULTURAL

Por: Pablo Duer. EFE / Reportajes

Tel Aviv es una urbe costera, una de las principales de un país minúsculo como Israel, lo que puede parecer fácilmente abarcable, pero su cultura, intensidad y variedad de atractivos demuestran lo contrario. No es casualidad que cada vez más aerolíneas inauguren nuevas rutas para unir ciudades con Tel Aviv. Según cifras oficiales, tanto la metrópoli como el país superan cada año —desde hace ya un lustro— el récord de turistas. Esto no solo se relaciona con la aparente calma en términos de seguridad, sino también con el veloz crecimiento en infraestructura, tecnología y variedad cultural.

“Algunos tienen en la cabeza la idea de que, como vienen a Oriente Medio, se encontrarán con un lugar tenso y gente en camello”, explica Dan Liberson, guía turístico, quien asegura que, por el contrario, los visitantes se quedan sorprendidos. “Cuando se encuentran con calles como el Rothschild Boulevard y ven el desarrollo tecnológico, la gente trabajando con sus ordenadores en bonitos cafés y manejándose en bicicletas y monopatines eléctricos, quedan impactados”, añade.

Esa diferencia entre expectativa y realidad es una de las descripciones más recurrentes de quienes la visitan, con el agregado de la seguridad como gran fantasma histórico de Israel. El pasado 23 de abril se cumplieron dos años del último ataque en Tel Aviv, conocida en Israel como una “burbuja”, sobre todo en relación al conflicto con los palestinos y la tensión percibida en otras partes del país.

DIVERSIDAD, MODERNIDAD Y LIBERALISMO SON PARTE DE LA CARTA DE PRESENTACIÓN CON LA QUE ESTA CIUDAD CAUTIVA.

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La vida cosmopolita y vibrante de la ciudad sorprende a muchos de los visitantes.

La gastronomía, un paseo delicioso
Neve Tdezek, hoy una zona elegante, con lujosos cafés y nuevos edificios, fue el primer barrio judío, construido en las afueras de la antigua ciudad de Yafa. Se cimentó en 1887, 22 años antes de la fundación de la actual ciudad de Tel Aviv, que tiene apenas 110 años, antes de la creación del Estado de Israel en 1948.

Fue a partir de este barrio que los inmigrantes judíos se fueron expandiendo hacia zonas aledañas, poblando esta metrópoli que hoy cuenta con casi 450.000 personas.

Pegado a esta zona se encuentra Kerem Hateimanim (viñedo yemenita), otro de los enclaves más antiguos, con la particularidad de haber conservado la autenticidad de las humildes casas y las angostas calles de sus orígenes, que junto con el aroma a jachnun y otros platos típicos de los inmigrantes que la poblaron, le aportan un toque muy singular.

El barrio linda con el principal mercado: el Shuk Hacarmel (Mercado de Carmel). A lo largo de los 400 metros de esta calle, superpueblan puestos de comida, ropa, souvenirs y baratijas de todo tipo, cuyos dueños ofertan a gritos, sin importar la hora del día o la época del año.

El Hacarmel no es el único mercado de esta ciudad que, aunque se parezca en muchos aspectos a una típica capital europea, se niega a perder su esencia propia de Medio Oriente. El Shuk Levinsky y Shuk Hatikva, ubicados más al sur, sobre todo el segundo, muestran una notable variedad de especias de gran calidad, cuentan con menos turistas y son, por ende, más económicos en sus precios.

El sur de Tel Aviv es, seguramente, la zona con la población más diversa y heterogénea. Cabe mencionar el pintoresco Neve Tzedek, con un creciente colectivo de inmigrantes franceses de clase media y alta.

Si se avanza en dirección sur, se encuentra el barrio de Florentín, el más bohemio y hípster, cargado de arte callejero y lugares de comida vegana.

YAFA Y LA ARQUITECTURA BAUHAUS
El norte de Tel Aviv cuenta con una población principalmente israelí de origen askenazí (judíos provenientes de Europa Central y Oriental). Además de ser la zona más tranquila y más rica, cuenta con algunos de los mejores museos, con la prestigiosa Universidad de Tel Aviv y con el parque Hayarkún, una inmensa alfombra verde de 3.500 metros cuadrados, con un río y múltiples espacios recreativos y deportivos en su interior.

Las áreas de Dizengoff y Sarona, reconocidas por sus vibrantes bares, elegantes restaurantes y negocios de prestigiosas marcas, son tal vez los dos principales distritos comerciales, pues albergan las grandes superficies Dizengoff y Azrieli, respectivamente. Están rodeadas de algunos de los edificios más icónicos de arquitectura Bauhaus de la ciudad.

Tel Aviv es denominada la “Ciudad Blanca” por las más de 4.000 construcciones de este estilo alemán de principios del siglo XX, que llegó de la mano de arquitectos judíos de aquel país. Más allá de la diversidad de estos barrios, su variada oferta gastronómica, su ambiente liberal y su interminable vida nocturna, la joya de esta ciudad precede a su fundación por miles de años.

PLAYAS Y ORGULLO GAY: LA CIUDAD SORPRENDE
El atractivo de Tel Aviv es su extensa playa que bordea la ciudad por el este. Recibe, durante casi todo el año, a familias y grupos de jóvenes que se turnan, desde temprano, entre el vóley de playa, el surf y el pelota-paleta, con chiringuitos sobre la arena y atardeceres de película.

Todos los veranos, generalmente en junio, las playas y la ciudad entera reciben a miles de turistas LGBT+, que vienen a celebrar las jornadas del Orgullo Gay, por lo que se la ha denominado “Capital LGBT de Oriente Medio”.

Es así cómo la metrópoli, además de pregonar festivales de música y activismo, ha cobrado una esencia de tolerancia, creatividad y apertura a lo diferente. Una ciudad viva, que muta y recibe a todos.