Ago 04
Lago St. Mary-Parque Glacier-Nuestro Mundo-EEUU-Lago Waterton-Hotel Prince of Wales-Renato Ortega Luère

Parque Binacional Waterton-Glacier, el Parque de la Paz

Nuestro destino nunca es un lugar,
sino una nueva forma de ver las cosas.
Henry Miller.

La paz es una ancestral aspiración, un sueño humano, tan antiguo como nuestra existencia sobre la tierra. De hecho, somos la única especie en el planeta que ha conocido la guerra como forma organizada de defender un territorio o de conquistar nuevos. Y desde esta perspectiva, resulta excepcional que una gran extensión de tierra haya sido declarada zona de paz.

Es lo que sucedió en 1931, cuando miembros del Club de Rotarios de ambas naciones, Canadá y los Estados Unidos de América, propusieron crear la primera zona protegida por dos países, a la que denominaron el Parque de la Paz. Así fundaron una modalidad que se extendió hasta nuestros días, al poder contarse hoy más de ciento treinta parques en cien países, donde territorios binacionales son dedicados a la protección de la naturaleza en todo el mundo.

El 18 de junio de 1932 se inauguró esta inteligente e inédita iniciativa: superar el concepto de frontera política y física, al unificar territorios que permitirían conservar estos importantes ecosistemas, garantizar un corredor migratorio animal permanente, además de asegurar un constante intercambio genético. De este consensuado modo, se  logró generar un mensaje pacifista y de unidad, más allá de límites y nacionalidades. Fue así que el canadiense Waterton Lakes National Park, (de 526 km2) ubicado al sur de la provincia de Alberta, se unificó con el estadounidense Glacier National Park, (de 4051 km2) que se encuentra al norte del Estado de Montana. Y en los últimos años se sumó una tercera nación: la Confederación de los Blackfeet, principales habitantes originales de estas tierras.

Lago St. Mary-Parque Glacier-Nuestro Mundo-EEUU

Lago St Mary, dentro del Parque Nacional Glacier, Estados Unidos. © Shutterstock

Ambos parques han recibido el reconocimiento internacional de parte de UNESCO,  como Reserva de la Biósfera en 1976, y como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1995. El compromiso de preservación conjunta de esta llamada “Corona del Continente” es, por ello, aún mayor.

Las amenazas son persistentes:
la prospección de petróleo y gas en las cercanías, la minería, la tala ilegal de árboles, los cazadores furtivos, el turismo desmedido en el verano, entre otros…

Las amenazas son persistentes en torno al Parque de la Paz: la prospección de petróleo y gas en las cercanías, la minería, la tala ilegal de árboles, los cazadores furtivos, el turismo desmedido en el verano, la presión urbanizadora y otros factores, demandan un mayor esfuerzo y recursos para su conservación.

Se ha registrado presencia humana desde hace doce mil años, y entre sus remanentes se encuentra hoy la Confederación de los Blackfeet, las naciones Kainai, Siksika y la Piikani al norte; las tribus Kootenai, la Confederación Salish, en el lado estadounidense. Y la nación Ktunaxa en el lado canadiense. Si bien disminuidas cultural y numéricamente, estas tribus mantienen una respetable y digna presencia en esas montañas y praderas.

Se trata de una región muy inusual: por sus cumbres pasa la división continental de América del Norte, y de estas inconmensurables montañas surgen aguas que desembocan en tres diferentes océanos: el Pacífico hacia el oeste, el Golfo de México hacia el sur y la Bahía de Hudson, al norte. Por ser parte de las Montañas Rocosas, y producto del último período glacial (hace aproximadamente diez mil años), su relieve topográfico muestra anchos valles en forma de U, lagos turquesa y esmeralda,   profundos cañones que conducen ríos de aguas transparentes, en medio de frondosos bosques. El territorio de paz es muy variado en altitudes y climas; es donde las montañas se unen con la pradera.

Lago St. Mary-Parque Glacier-Nuestro Mundo-EEUU-El puma norteamericano-Renato Ortega Luère

El puma norteamericano. © Shutterstock

Una diversidad biológica considerable se aloja en estos impresionantes paisajes. Una amplia variedad de especies vegetales, con grandes extensiones de coníferas, otras especies de árboles mayores, así como insectos, reptiles, anfibios y notables mamíferos: 

El oso grizzli (entrecano) un emblema del parque, el tercer omnívoro más grande de Norteamérica, luego del oso polar y del oso Kodiak. Parado en sus dos patas posteriores llega a medir hasta dos metros cuarenta. Su alimentación se basa en vegetales en un 90%. Normalmente solitario, en el otoño se encuentra con sus semejantes en los ríos, a la espera de que un salmón salte del agua para atraparlo. Durante esta época se sobrealimentan hasta que llega la primera tormenta. Se introducen entonces en una cueva cuya entrada quedará cubierta de nieve y su rastro desaparecido. Su proceso de hibernación es una curiosidad científica, dado que su metabolismo baja a límites sorprendentes. También en el parque se pueden avistar los osos negros, menos tímidos y más abundantes que sus parientes grizzli, también ausentes durante el largo invierno.

El puma norteamericano, muy semejante al puma andino; ambos pertenecen a una de las siete subespecies existentes en América. Su nombre científico Felis concolor alude a “felino de un solo color”. Es por ello difícil encontrar diferencias entre las siete especies a través del color de su grueso, hermoso y codiciado pelaje. Tal vez debido a este interés, haya aprendido a escapar de la presencia humana.

El lobo gris, es el ancestro del perro doméstico. También es un personaje de mitos del hemisferio norte, donde siempre provoca el miedo. En varios lugares de Norteamérica fue perseguido debido a la amenaza para los animales domésticos. En el Parque de la Paz juega un papel muy importante en la cadena alimentaria y ayuda a regular el número de sus presas. En grupos de seis a diez, rodean venados, uapitíes (elks) y hasta los grandes renos. Por ser un animal propio de estas montañas, es protegido, como todas las demás especies. Además, es elusivo con el hombre.

El wolverine, conocido en español como glotón o lobezno, una especie de marta, de grueso pelaje y agilidad, habita las alturas de las Montañas Rocosas. Con fama de ferocidad, en realidad es un animal tímido, de gran belleza, aunque difícil de encontrar, al igual que la cabra de monte, la oveja de cuernos gigantes, el coyote y todos los animales arriba descritos.

Si bien los animales no distinguen en qué país se encuentran, existen diferencias que los humanos hemos establecido entre los dos territorios. Cada lado del parque tiene su propia historia, así como administraciones separadas y regulaciones específicas dictadas por cada país. En común, tienen el cuidado de esta delicada joya natural y por ello coordinan acciones conjuntas en sus planes de manejo y conservación.

Ruta hacia el Sol-glaciares-Lago St.Mary-Parque Glacier-Nuestro Mundo-EEUU-Renato Ortega Luère

Desde la Ruta hacia el Sol, los paisajes revelan la huella de los glaciares. © Shutterstock

En el lado estadounidense, el Parque Glacier es significativamente más extenso. Fue el décimo parque de la nación, declarado en 1910. Junto con Yellowstone, Yosemite y el Gran Cañón del Colorado, el Parque Glacier pertenece a las más destacadas maravillas naturales de los Estados Unidos. Su famosa Ruta hacia el Sol (Going-to-the-Sun Road) de 16 km, atrae a muchos visitantes cada año y sus algo más de mil kilómetros de senderos permiten al visitante gozar de espectaculares escenarios naturales. Puede recorrerse completa en verano a lo largo de un día en ambas direcciones en un vehículo normal. En la ruta encontrará el impresionante Logan Pass, el punto más alto (2026 msnm) al que llega esta ruta, aunque las montañas circundantes alcancen alturas mayores. Aquí existe un Centro de Información y hospitalidad, desde donde la vista a algunos glaciares remanentes es estremecedora.

En ambos extremos de esta singular ruta que sirve para observar el parque en sus grandiosas dimensiones, se encuentran centros de información e interpretación: en la entrada oeste, el Apgar Visitor Center cuenta con información detallada sobre aspectos de la naturaleza del Parque. En el extremo este de esta ruta, se encuentra el St. Mary Visitor Center, que se especializa principalmente en información sobre los pueblos aborígenes, su historia y tradiciones. Varios servicios se ofrecen en estos tres centros, desde baños públicos, señal de Wi-Fi, tiendas de souvenirs, etc.

En el lado canadiense se encuentra el Parque Waterton Lakes, mucho menos visitado que Glacier, y por ello, en estado más salvaje y prístino. Sus lagos (Waterton, Cameron, Crypt y otros) constituyen el mayor atractivo, aunque el paisaje en su totalidad es magnífico, con su singular geología, su clima templado, las abundantes flores silvestres y su interesante fauna.

Conducir a través del Cañón Red Rock puede ser una interesante travesía por todo lo que posiblemente podrá observar, tal vez un águila, un oso o una manada de ciervos canadienses. Navegar en alguno de sus lagos también es una muy buena opción para experimentar este lugar poco común en el planeta entero, ya sea en botes, canoas o kayaks. También hay la posibilidad de montar a caballo o recorrer a pie alguno de los más de 255 km de senderos.

Para alojamiento y para los que buscan comodidad, el parque ofrece su prestigioso Hotel Prince of Wales (un clásico, inaugurado en 1927), el Waterton Lakes Resort y su afamado restaurante Vimy’s,  el más económico hotel Aspen Village, o el más pequeño Crandell Village Resort. O sus tres campamentos: Townsite, Crandell y Belly River Campgrounds, para aquellos viajeros más aventureros.

El Parque Binacional de la Paz Waterton Lakes-Glacier es el resultado de la fraternidad y dedicación a la naturaleza extraordinaria de esta región limítrofe entre Estados Unidos y Canadá, donde ambos países decidieron romper con las fronteras y abarcar un valor más alto: la unión entre los pueblos en busca de una paz que sea permanente, y por tanto, opuestos a la construcción de muros que dividan a los seres humanos. Es un símbolo digno de imitarse en todas las fronteras que nos dividen; en vez de unir a esta misma especie y en este único planeta, la pequeña casa que compartimos en alguna parte de este vasto universo.

Navegar en alguno de sus lagos también es una muy buena opción para experimentar este lugar poco común en el planeta entero, ya sea en botes, canoas o kayaks.

Datos del viajero

  • Para ingresar al Parque de la Paz existen accesos en EE.UU y en Canadá. Para ser aceptado en cada país es necesaria una visa de turista, tanto para ecuatorianos como para la mayoría de nacionalidades.
  • La mejor época para visitar estos parques es en la primavera (Mayo y Junio) o en el otoño (Septiembre y Octubre).
  • Si desea mayor información sobre el Parque Glacier, visite su sitio oficial: www.nps.gov/glac/index.htm (opción español al pie de la primera página), y para el sitio oficial del Parque Waterton, ingrese a: www.pc.gc.ca/en/pn-np/ab/waterton
  • Una prioridad para poder disfrutar de los extensos senderos es contar con un buen mapa, resistentes zapatos, agua, sombrero, gafas de sol con protección UV, cortaviento, protector solar y alimentos calóricos.
  • Cada parque tiene su propia tarifa de ingreso, ya sea individual o grupal. Desde Canadá, la ciudad más próxima a la entrada al Parque Waterton es Cardston, a 55 km. Desde EEUU, la ciudad más próxima a la entrada al Parque Glacier es Kallispell  a 14 km.)

Por: Renato Ortega Luère