Feb 22

P.P. Botella EC al rescate de los sabores y la identidad

Se abre la puerta y, de inmediato, colores y elementos cobran vida. Una vaca loca cuelga desde el techo de ingreso, grandes máscaras que observan todo desde una enorme cortina bordeaux, decenas de botellas apiladas que hacen las veces de pared de una tiendita de souvenirs, un espacio dedicado al inmortal Julio Jaramillo, frases que marcan nuestra identidad regadas por todas las paredes, hamacas en el techo, un rincón dedicado al fútbol nacional, un salón lleno de cucuruchos, otro de espejos, una barra con la parte frontal de un bus incrustada y hasta una covacha playera instalada en pleno patio… Y, aunque usted no lo crea ¡esto no es todo! P.P. Botella EC encierra en su casona de cristal elementos y detalles únicos que lo convierten en un sitio obligado de visita para nacionales y extranjeros.

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Esto es un mundo aparte, un mundo colorido, loco y cálido en medio de la ciudad, en medio del ruido y la rutina. En la Gangotena e Isabel La Católica, en el concurrido sector de la Floresta, esta propuesta llega como una bocanada de aire fresco para Quito.

P.P. Botella EC es un proyecto que se reinventó después de 14 años, pues en los noventa el P.P. ya dio de qué hablar, era uno de los bares más reconocidos de la época. Sin embargo, ahora la idea cambia, el concepto se renueva y, como cuenta Christian del Alcázar Ponce, uno de los accionistas y creadores de este proyecto, ahora Top Shows, empresa ecuatoriana líder en el mundo del entretenimiento y el espectáculo, está detrás.

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“Desde hace tiempo, junto a mi socio de Top Shows de toda la vida, Ricky Cueva, y mis amigos, Patricio Martínez y Carlos Torres, teníamos la idea de ofrecer, tanto a la gente de nuestro país, como a los extranjeros que llegan hasta Quito, una propuesta que sea divertida, interesante, novedosa. Un lugar especial donde la gente pueda ir a comer bien, a disfrutar con la familia, con la pareja, con los amigos y donde también esté muy ligado el tema artístico, tanto de los shows de los artistas internacionales que traemos bajo el sello Top Shows, como del gran potencial que hoy por hoy tienen los artistas nacionales. La idea es abrir una oportunidad para que ellos se presenten y la gente los pueda ver en vivo. Así se dio el regreso de P.P. Botella EC”, comentó.

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100 % hecho en Ecuador

 Quito se ha convertido en los últimos años en una ciudad cosmopolita con una amplia oferta de restaurantes y lugares de diversión que ofrecen, sobre todo, propuestas internacionales y es justamente aquí donde P.P. Botella EC llega a romper esquemas, pues pone en la mesa una propuesta
100 % original y muy ecuatoriana que no solo abarca la gastronomía de nuestro país, sino que encierra cultura, tradiciones y elementos cotidianos.

Aquí, hacemos un punto aparte para hablar de la gastronomía del lugar. Una carta cuidada hasta en el más mínimo detalle en su diseño y en su oferta. Más de 40 propuestas que incluyen platos típicos ecuatorianos y otros de comida más casual, pero todo con toques propios de la casa.

Sabores típicos con un toque personal es lo que se siente en cada plato. Un descubrir y redescubrir de sabores y de identidad. La balanza esta vez se fue por unos patacones manabas, con mariscos gratinados, un infaltable locro de papa y un avispado, un seco de pollo tradicional con aguacate. Todo acompañado con cuatro tipos de ajíes (el manaba, el serranito, el lojanito y el tuco), que son cuidadosamente preparados para que cada uno escoja el que más le guste y, a lo ecuatoriano, le eche con ganas…

Haciendo caso a la carta, no fui amargada y me pegué un postre. Unos maduros con queso sobre almíbar de naranja, acompañado de helado de vainilla. El resultado: un suspiro.

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Es increíble la cantidad de platos que esta colorida carta ofrece, por lo que la elección no es nada fácil. ¿Se anima a probar unas papas con gafas, una carishina, un paisanos, unas visajosas, una mushpa, una pepa o una patucha? o ¿prefiere tomarse por la tarde un chapa, un pupo, un ‘ni ca’, un tuco, un papelito o una yapa? Por aquí le dejo estos nombres para que venga, se anime por su favorito y disfrute no solo de la comida sino de cada detalle que verá desfilar por su mesa.

Sobre la fuerte presencia de la marca Ecuador en el lugar, Patricio Martínez, socio y gerente general de P.P. Botella EC, cree que si bien los ecuatorianos vamos sintiendo más a nuestro país, increíblemente hay muy pocos sitios que rescaten lo mejor de él. “Es justamente lo que hemos querido hacer con esta propuesta por eso se llama P.P. Botella EC, porque absolutamente todo lo que hacemos aquí está ligado con el tema Ecuador. Su gastronomía, sus costumbres, sus dichos, todo lo que significa ser ecuatoriano y lo que hace que nos sintamos orgullosos de serlo”, indicó.

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Para Martínez, la propuesta de P.P. Botella EC es original: un sitio con buen ambiente, alegre, un sitio totalmente ecuatoriano que abre todos los días del año y al que puedes ir con tu pareja, con tus amigos, con tu familia o con los niños el fin de semana. “Si quieres ir simplemente a picar y tomar algo en la noche, a ver un buen show de música en vivo o a almorzar con tus compañeros de oficina, todo es posible. Queremos que el P.P. Botella EC se convierta en un punto de encuentro para la gente. Definitivamente, pese a que hay mucha oferta de restaurantes en nuestro país, hay pocos sitios que tienen personalidad y que tienen una propuesta amplia y completa. Acá puedes venir a comer bien y a divertirte. No importa si es a media mañana, en la tarde o en la noche. Siempre encuentras buena música y un ambiente rico que te invita a volver. Ahora se vienen fiestas de Quito y ya estamos preparándonos para ser el lugar escogido por todos para festejar a nuestra ciudad”, concluyó.

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La tarde cae, las velas de unos coloridos candelabros en forma de gallos se encienden y el store manager del lugar me ofrece un chapa. Entre curiosa y sonriente, acepto. Llega un jarro de hierro enlozado, con un pito y un sorbete, al puro estilo de una fiesta popular. Una bebida preparada con
vodka y una maceración de pimentón rojo y ají que me deja con un gran sabor de boca, tal como este lugar al que de seguro hay que regresar.

La buena musiquita inunda el ambiente y, bueno, como dicta el eslogan del P.P: ¡A lo que vinimos!