Feb 20

Orangutanes en Borneo

untitled11-r5-c2-1408379342-f43372b13b3a71f31679c5c93b5579a0El archipiélago indonesio está constituido por algo más de diecisiete mil islas, entre las que se encuentran algunas de mayor superficie, conocidas como islas mayores de la Sonda. La más grande de estas es la isla de Borneo, seguida por Sumatra, Célebes y Java (la más poblada).
La isla de Borneo, con sus casi setecientos cincuenta mil kilómetros cuadrados, posee casi tres veces más superficie que Ecuador. Es la tercera isla más extensa del mundo, después de Groenlandia y Nueva Guinea. Políticamente, la comparten tres países: Indonesia, Malasia y Brunei, siendo el primero el que ocupa casi tres cuartas partes de su superficie. Pero más allá de las divisiones humanas, su naturaleza es esencialmente salvaje y de una diversidad biológica inconmensurable.

Los científicos han logrado identificar algo más de quince mil plantas (seis mil de las cuales son endémicas, es decir, no existen en ningún otro lugar del planeta), doscientos veinte y dos mamíferos (cuarenta y cuatro son endémicos), trece primates, más de cien anfibios, cerca de cuatrocientas variedades de peces e igual número de aves.

Sin embargo, y siguiendo una línea común a los lugares más biodiversos de la Tierra, la isla de Borneo y su abundante vida silvestre enfrentan efectos brutales que la actividad humana continúa produciendo: la expansión de la frontera agrícola, la tala indiscriminada del bosque nativo (para destinar esas áreas al cultivo de la palma de aceite) y la extracción de recursos en el campo de la minería. Estas amenazas ponen en peligro el hábitat de los múltiples habitantes originales de una selva excepcional del sudeste asiático.

Los tres países que ocupan la isla llegaron a un entendimiento en 2007, que contemplaba medidas restrictivas a la extracción de recursos naturales.

Pero la eficiencia de este acuerdo está hoy puesta en duda por los conservacionistas, debido a que declarar más zonas como protegidas sin un financiamiento para controlarlas no es una solución a la creciente presión sobre los recursos naturales.

Geográficamente, la isla está dividida en su diagonal, desde el noreste, en el estado de  Sabah (Malasia) y hacia el sudoeste, hasta el sur de Kalimantan (Indonesia), por un macizo montañoso. Es una cordillera sin actividad volcánica que cuenta con un solitario volcán extinto, conocido como Monte Kinabalu; con sus 4095 m.s.n.m., es la altitud máxima del sudeste asiático.

untitled11-r1-c1-1408379321-93b71726ff9ef04c3b8375ad4335640euntitled11-r1-c4-1408379321-3023f141a5966879e354156e8ad003df

Los bosques que pueblan las faldas y hasta las costas de la isla son, sin lugar a dudas, los más biodiversos de la Tierra. Estos bosques están constituidos por densos manglares en sus zonas costeras y en los estuarios de sus múltiples ríos. Los bosques llamados Dipterocarpos se ubican en tierras bajas, entre los cien y los ochocientos metros de altitud; están formados por árboles que alcanzan hasta cuarenta y cinco metros de altura. Cada cuatro años ocurre un fenómeno de sequía que los estimula a una masiva floración, cuyo resultado es una abundante producción de semillas.
Por último, en zonas que van desde los novecientos y hasta los tres mil metros de altitud, se encuentran los bosques montanos, compuestos por árboles algo más pequeños y con un dosel bastante menor que en las tierras bajas.

Los bosques de tierras bajas cobijan a una infinidad de especies muy diversas. La más llamativa es la de los orangutanes (Pongo pygmaeus). Aunque está considerada una especie amenazada, los científicos no han logrado ponerse de acuerdo en el número de orangutanes existentes en la isla. El promedio se sitúa en torno a los cincuenta mil individuos.

Existe otra especie de orangután (Pongo abelii) que habita en la vecina isla de Sumatra y que se separó genéticamente de su tronco común hace cuatrocientos mil años, según los últimos estudios realizados con base en el genoma de ambas especies. Se estima que esto ocurrió cuando la isla, en su estado original, fue dividida al subir el nivel del mar, debido a un calentamiento global. El número de individuos en Sumatra es significativamente menor, y se estima en torno a los seis mil.

Lo cierto es que se trata de dos especies de orangutanes que comparten la misma familia con los humanos, la de los homínidos (Hominidae), junto a los gorilas y los chimpancés. El nombre ‘orangután’ proviene del idioma malayo, cuyo término ‘Orang Hutan’, significa ‘Hombre de la selva’.

untitled11-r3-c1-1408379320-629c2b567d64226880bc1a0064ee6b9cuntitled11-r3-c6-1408379319-24681613219d492a94ffda08f2260829

Nuestra cercanía con esta especie es visible en rasgos como la mirada y ciertos gestos y comportamientos que, al presenciarlos, producen una cierta inquietud en el visitante.

Su conducta habitual es pacífica, aunque los machos defienden su territorio con vehemencia. Las hembras suelen ser agresivas con los machos inmaduros y aceptan complacientes a los machos maduros y dominantes.
Poseen una estatura similar a la de los humanos (los machos, entre un metro setenta y cinco y los dos metros), aunque la extensión de sus brazos puede alcanzar hasta tres metros. Grandes adiposidades en torno al rostro distinguen al macho de la hembra, además de su estatura, que en ellas es visiblemente menor. En ambos géneros, las piernas son cortas en relación al gran tórax y a sus extensos brazos y manos. Tanto manos como pies tienen una alta capacidad prensil, para asirse con seguridad a las ramas y así poder desplazarse a través de las alturas de los árboles, donde transcurre la mayor parte de sus días y donde además encuentran su alimento. Este consiste en algunos kilos de fruta al día, hongos, cortezas y ramas tiernas de varias especies de árboles. Por las noches duermen en las alturas del bosque, donde cada día previamente habrán juntado abundantes ramas y hojas, hasta crear un verdadero colchón: allí se acomodan para un plácido descanso de unas diez horas, al vaivén del viento. En el tiempo más caluroso de la tarde, vuelven a dormir en la sombra una buena siesta durante otras dos o tres horas.

Los orangutanes poseen una inteligencia asombrosa. Son pacíficos y amistosos. Además, se han observado en ocasiones utilizando ingeniosas herramientas para conseguir más fácilmente sus alimentos. Con sus largos y ralos pelos color ladrillo, los orangutanes son un verdadero testimonio de la evolución y de  nuestra cercanía con ellos.

La diversidad de la familia se extiende a otro primate muy atractivo, caracterizado por la larga nariz rosada de sus machos. Se trata del mono narigudo o násico  , cuya prominencia atrae a las hembras, por lo que la selección natural ha favorecido esta característica. Se alimenta exclusivamente de hojas tiernas y es un excelente nadador.

Dos mamíferos del continente asiático tienen en Borneo versiones más pequeñas. Son el elefante pigmeo y el rinoceronte enano, ambos endémicos de esta isla. El oso malayo, de apenas un metro y veinte centímetros de estatura, es otro de los caprichos reductivos de la inusual naturaleza de Borneo.

untitled11-r7-c3-1408379319-a26572304a4cf7f6a93f0c4bc4c66519Además, una infinidad de especies de aves, todas de exóticos colores y extravagantes expresiones, y los millones de diversos insectos, son frecuentemente observables por doquier en el bosque lluvioso.

Sin embargo, todos estos extraordinarios animales están en las listas más urgentes de protección, debido a sus altas probabilidades de extinción, por los altos índices de deforestación (madera para aglomerados), los frecuentes incendios forestales, los cazadores furtivos y el imparable avance de la frontera agropecuaria. Por ello, la experiencia de ver estas especies en el remanente refugio natural que aún les queda es un privilegio que no durará mucho más.

Es necesario que la humanidad tome conciencia sobre esta situación. Borneo debe constituir un objetivo urgente de conservación, donde prime el respeto al último reducto de especies únicas que parecemos ignorar. ¿Lograrán sobrevivirnos?

por Renato Ortega Luère