Jul 16
MarkZuckerberg

LIBRA, LA OTRA CARA DE LA MONEDA

MARK ZUCKERBERG RECARGA SU ESTRATEGIA

Se lo acusó de haber compartido los datos de usuarios desde Facebook, pidió disculpas tardías frente al Senado de Estados Unidos después de que se lo acusara de haber manipulado a los votantes y, recientemente, en un informe de TedCrunch, se transparenta que la red social pagó 20 dólares mensuales a adolescentes seleccionados para que les permitan monitorear su actividad en línea. A pesar de la lista de polémicas y compras millonarias de otras redes sociales masivas (Instagram, WhatsApp), Mark Zuckerberg parece no estar satisfecho. 

Así, en semanas anteriores, se anunció la creación de una nueva criptomoneda: Libra, que podrá usarse tanto para transacciones entre particulares como para compras en establecimientos. Además, estará integrada en WhatsApp y Messenger a partir de 2020.

La idea es hacer tan sencillas como sea posible las transacciones financieras para todas las personas del mundo, vivan donde vivan y tengan o no cuenta bancaria”, explicaron fuentes de Facebook, principal impulsora de Libra, que se basa como el resto de criptomonedas en una tecnología de cadena de bloques o blockchain.

EL OJO DEL HURACÁN LO PERSIGUE Y ÉL PARECE DISFRUTARLO, MUY A PESAR DE SUS CONSTANTES DISCULPAS. AHORA VUELVE RECARGADO CON LIBRA, LA CRIPTOMONEDA QUE AMENAZA CON CAMBIAR LA DINÁMICA DEL MERCADO REAL Y VIRTUAL.

La criptomoneda, con la que se venía especulando desde hace días pero que no se ha confirmado de forma oficial hasta semanas atrás, no dependerá directamente de la empresa de Mark Zuckerberg, sino que estará gestionada por un consorcio de empresas agrupadas bajo la Asociación Libra con sede en Ginebra (Suiza).

Estas empresas, que reciben el calificativo de “miembros fundadores” dentro de la asociación, incluyen, además de Facebook, a Visa, Mastercard, Vodafone, PayPal, eBay, Spotify, Uber, Lyft, Booking Holdings (propietaria de Booking.com, Priceline.com y Kayak. com) y la firma argentina de comercio electrónico Mercado Libre, entre otras. “Para que una divisa global tenga éxito, no puede estar controlada por una sola entidad y menos por una entidad comercial como Facebook. Facebook tendrá voz en la asociación como todos los otros miembros, ni más ni menos”, dijeron desde la red social.

Para llevar a cabo la integración de la criptomoneda en sus servicios, la empresa de Menlo Park (California) creará una subsidiaria financiera, Calibra, que sí dependerá íntegramente de Facebook y en la que no participarán el resto de miembros fundadores de la asociación.

El primer producto de Calibra será una cartera digital para criptomonedas Libra, accesible inicialmente desde WhatsApp y Messenger (ambas propiedad de Facebook). Aunque fuentes de la compañía explicaron que los planes son ampliarla en el futuro a otros servicios, como Instagram o el propio portal de Facebook.

La cartera también tendrá su aplicación independiente para sistemas operativos Android e iOS.

Ante la gran cantidad de escándalos sobre la privacidad y la gestión de datos de los usuarios que han salpicado a la compañía en los últimos meses, esta se esmeró en garantizar que Calibra no compartirá información de la cuenta o datos financieros con Facebook ni con terceros sin el consentimiento del cliente. Sin embargo, el dudoso pasado de su creador en términos de confiabilidad dejan a este apartado en una zona gris para los usuarios. 

Así, según la empresa, las transacciones que se lleven a cabo a través de Calibra no influirán, por ejemplo, en los anuncios que luego le aparezcan al usuario en la red social, salvo que este haya dado permiso expreso para ello. Sí se compartirán datos financieros con terceros, pero solo bajo las siguientes condiciones: cumplir con la ley de cada país, proteger las cuentas de los clientes ante posibles fraudes, permitir el procesamiento de pagos y evitar la actividad delictiva.

A diferencia de la criptomoneda más popular actualmente en el mercado, Bitcoin, Libra estará respaldada por una cesta de activos subyacentes; es decir; que contará con una reserva compuesta por depósitos bancarios y deuda soberana de varios países que fijarán su valor y reducirán la volatilidad. “Bitcoin es muy volátil, lo que la hace perfecta para gente que quiere usarla como un activo de inversión, pero no- 25 sotros queremos una divisa de baja volatilidad que la gente pueda usar en su día a día”, apuntaron desde Facebook.

La idea es que, al recibir un pago en Libra, los usuarios puedan decidir si mantienen ese valor en la moneda digital o lo cambian a su divisa doméstica, acorde con la conversión que corresponda, y lo transfieren a un banco local.

Pese a ejercer de facto de “banco central” de la criptomoneda, las fuentes consultadas aseguraron que la Asociación Libra “no definirá una política monetaria”, sino que la cantidad de Libra en circulación vendrá determinada exclusivamente por la demanda que haya en el mercado.

Para acuñar nuevas criptomonedas en caso de que la demanda crezca, habrá unos revendedores autorizados por la asociación, que deberán depositar en la reserva un valor equivalente en otras divisas a la cantidad que quieran “imprimir”, y el proceso opuesto tendrá lugar en caso de que se retiren monedas de la circulación. 

Facebook vuelve a la polémica frente a los usuarios 
Precisamente, la semana pasada se conoció que la “reina de las redes” había contratado al directivo del banco británico Standard Chartered, Ed Bowles, ante el lanzamiento de su criptomoneda y se unirá como director de política pública, con sede en Londres.

El pasado enero, Facebook contrató como director de comunicación global al exviceprimer ministro británico Nick Clegg, que tiene experiencia en negociaciones con la Unión Europea (UE).

En abril, Zuckerberg se reunió con el gobernador del Banco de Inglaterra, el canadiense Mark Carney, para analizar el futuro de la banca digital, recuerda el FT. También señala que el empresario está en conversaciones con los reguladores en su país. El periódico estadounidense The Wall Street Journal reveló que Facebook se ha asociado con varias empresas tecnológicas, financieras y de comercio electrónico, para poner en circulación una criptomoneda propia que permita llevar a cabo transacciones entre particulares y con establecimientos.

Según el periódico, no tener el control directo de la divisa digital dará a Facebook mayor margen de maniobra ante el previsible escrutinio al que le someterán los Gobiernos y reguladores de todo el mundo, suspicaces ya con la compañía en cuestiones de privacidad y gestión de los datos de los usuarios.