Feb 22

Las enfermedades más comunes de la piel: cómo y por qué aparecen

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Si bien hay muchísimas enfermedades que afectan a la piel, se realizará un pequeño recorrido por las más frecuentes en los consultorios de los especialistas. La doctora Marcela Noboa Deschamps, dermatóloga, advierte que, como en todos los casos de padecer alguna patología, es necesario visitar al experto, sobre todo, en este campo de la medicina, donde es indispensable revisar lo que sucede en el área del cuerpo afectada para empezar un tratamiento adecuado. “Muchas personas se guían por las recomendaciones de sus amigos, usan cremas, perfumes o bloqueadores solares que están en el mercado sin conocer sus efectos. Es indispensable tomar en serio el cuidado de la piel, pues cualquier mancha pequeña, lunar, peca o comezón podría ser el inicio de algo más grave…”.

Acné: Según la doctora Noboa, es una de las patologías más frecuentes que afecta física y emocionalmente a quien la padece. Si bien la mayoría de casos se presentan en la adolescencia –producto de los cambios hormonales- también la padecen hombres y mujeres en la edad adulta. El acné es curable y prevenible, pero tiene un alto factor genético que predispone su aparecimiento. Los tratamientos tempranos para evitar secuelas como cicatrices y manchas funcionan, aunque si no se controlan adecuadamente tienen resultados limitados.

Manchas y paño: Muchos culpan su aparecimiento a la edad, a la herencia genética e incluso a la mala suerte. Sin embargo, estas alteraciones en la piel se deben a la continua exposición solar. En el caso de los latinoamericanos, estas aparecen con más frecuencia por tener más melanina y, en el caso de Ecuador, se incrementan por nuestra ubicación geográfica, pues estamos expuestos a una radiación bastante alta. Muchos pacientes asocian a las manchas del sol con el paso de los años, pero la experta asegura que es un resultado de la exposición solar a largo plazo: “Cuando se explora el cuerpo de una persona en la tercera edad, se ve que estas aparecen en las zonas con más fotoexposición como manos, brazos, cara y cuello, no así en el abdomen, muslos, entre otras partes que permanecen más tapadas. Hay que recordar que la piel sufre daños acumulativos e irreversibles, de ahí que sea imprescindible el uso de un buen bloqueador solar”. En el caso del paño que aparece en el rostro, y que es más común en las mujeres, se aduce su aparecimiento a una alta exposición solar junto a tratamientos hormonales, embarazo y cierto tipo de medicamentos continuos que sensibilizan la piel. Si bien hay tratamientos para ambos casos, estos son de largo plazo y merecen mucha constancia.

Erróneamente, muchas personas piensan que una \’buena calidad de piel\’ tiene que ver solo con su imagen personal. Sin embargo, el estado de la piel del cuerpo y del rostro refleja cómo está la salud

La caída de cabello: Probablemente una de las más temidas y, a cierta edad, casi inevitable, sobre todo, para los hombres. La alopecia generalmente tiene que ver con los niveles de andrógenos y testosterona a nivel de la sangre, aunque es importante saber que también se debe a otros trastornos e incluso a la herencia genética paterna. Sin embargo, en la actualidad hay varias opciones dermatológicas y estéticas que pueden ayudar a mejorar la apariencia y a prevenir su aparecimiento de manera progresiva; aunque nada garantiza milagros. Por ejemplo, hay excelentes resultados con la carboxiterapia, el plasma rico en plaquetas aplicado en el cuero cabelludo que estimula el folículo piloso y a su vez el crecimiento, mientras disminuye la sensibilidad hormonal.

Dermatitis atópica: Es una de las patologías más comunes en los niños. Es una  afectación en la zona de los pliegues de los muslos, antebrazos, cuello, rodillas, que ocasiona que la piel sea muy sensible al sudor, que tenga predisposición a resecarse, a tener menos resistencia a jabones fuertes, al agua muy caliente en la ducha, etc. Además, causa grietas en la piel que vienen acompañadas de comezón y enrojecimiento. Es una condición alérgica que puede estar asociada con rinitis, conjuntivitis alérgica y, si los padres sufren de alergias, el niño también puede desarrollarlas. Si bien, a lo largo de su vida estas pueden mejorar, se necesita un tratamiento temprano y adecuado con los especialistas, pero sobre todo cuidar que la piel siempre tenga la hidratación adecuada, utilizar cierto tipo de emolientes, corticoides, antihistamínicos, entre otros, bajo la prescripción de un especialista.

Picazón o resequedad: En la tercera edad es muy común que los pacientes sufran de una picazón sumamente fuerte provocada por la resequedad. Y es que, con el paso de los años, la capacidad de retención de líquido en nuestra piel va disminuyendo, razón por la cual la piel se va haciendo más delgada, hasta adquirir un aspecto ‘apergaminado’. La solución es una hidratación adecuada: agua y el uso de cremas apropiadas para que mejore la sensación de la dermis.

¿Estresado? La piel lo notará…
El estado emocional tiene mucha relación con ciertas enfermedades. En la piel, el estrés actúa como un gatillo que agrava condiciones como el acné, la descamación, la psoriasis, la dermatitis seborreica (caspa), porque provoca una aceleración en la formación de ciertas glándulas y hormonas.

Si es del grupo de fumadores, pues su piel también asumirá las consecuencias: el cigarrillo hace que la piel envejezca más temprano. Esto ocasiona  arrugas, la disminución del colágeno y la elastina, que ayudan a que la piel se mantenga lozana. Además, el tabaco  es uno de los causantes del cáncer de pulmón.

El cáncer de piel: Si bien el uso del protector solar es indispensable, aún muy pocas personas se lo toman en serio. Según la doctora Noboa, es necesario que se elija uno que tenga la protección UV y que sea de protección 50 +, incluso en días nublados o lluviosos, pues la radiación sigue presente. Colocarlo en el cuello y en la cara –tres veces al día- no es suficiente: los rayos solares son tan fuertes que traspasan tu ropa, así que cuidar todo el cuerpo es necesario. En el caso de los niños, la experta recomienda usarlo desde los seis meses de edad.

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Las novedades: Hay protectores solares en pastillas que originalmente salieron al mercado farmacéutico para quienes padecen de enfermedades que la radiación puede ocasionar, como el lupus eritematoso que afecta de forma cutánea o sistémica al organismo, pero también lo toman deportistas que pasan muchas horas bajo el sol y pacientes bajo tratamiento para manchas.

También hay ropa que cuenta con filtros UV para una protección máxima contra los rayos solares: camisetas, pantalones, y unas capsulitas que al ponerlas en la lavadora impregnan un filtro para cuidar al cuerpo de la radiación. Vale la pena comprarlas.

por María José Troya C.