Jul 11
Francia_Quito_NuestroMundo

LA LUZ DE AMÉRICA SE REENCUENTRA CON LA CIUDAD DE LA LUZ

La emoción palpitaba en el aire. Las profundas y grises nubes se tornaban azules con el atardecer, mientras corría la voz en la plataforma del aeropuerto de Quito que el Air France ya se había perfilado para su aterrizaje. Eran las 18:10 del 23 de mayo 2019, unos 25 años desde el último arribo de una aeronave desde de París, la Ciudad de Luz.

El marshall, o señalero, ajustaba sus balizas manuales iluminadas para recibir al Airbus 340 de Air France, mientras que casi una veintena de spotters preparaban sus cámaras, a la par del arribo de las dos autobombas que dispararían el enorme arco de agua como tributo. El corredor de mangas frente al pit 11 -lugar donde se estacionaría la aeronave- estaba rebosando de asistentes para el evento de bienvenida quienes impacientemente esperaban con sus celulares en mano para retratar el histórico momento para Quito, Luz de América.

El rugir de las cuatro turbinas de la enorme aeronave, con capacidad de 278 pasajeros, se sintió como un trueno que anunciaba que el vuelo AF646, luego de más de 10 horas en el aire había arribado a mitad del mundo, conectando nuevamente a Quito y al Ecuador a través de un vuelo directo con la capital francesa. 

UN AMBIENTE FESTIVO SE VIVIÓ EN EL AEROPUERTO INTERNACIONAL MARISCAL SUCRE AL RECIBIR A UN AÑORADO AMIGO:
EL AVIÓN DE AIR FRANCE CON SU VUELO DIRECTO…

Al salir de la pista de aterrizaje y tomar la calle de rodaje, los bomberos del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios dieron la orden de encendido de los cañones de agua para formar el arco elemental, homenaje aeroportuario reservado únicamente para vuelos inaugurales, despedidas de pilotos, aeronaves que se estén retirando o vuelos de importancia trascendental. Con las señales de mano que dirigen al piloto, el marshall guió al avión a través del arco y hacia su punto final de estacionamiento junto al puente de embarque 11. El comandante apagó los motores y, junto a su primer oficial abrió los ventanales de la cabina e izaron las banderas de Francia y de Ecuador, ante el aplauso emocionado del público en el corredor de mangas y el corre-corre diligente del personal de servicio en rampa que, sin titubear, inició sus procesos habituales de recepción de la aeronave.

Poco después, comenzó el evento de bienvenida de este primer vuelo organizado por Quiport, con una importante lista de invitados de honor encabezada por Aurelio Hidalgo, ministro de Transporte y Obras Públicas; Rosi Prado de Holguín, ministra de Turismo; Santiago Guarderas, vicealcalde de Quito; Jean-Baptiste Chauvin, embajador de Francia en el Ecuador; María de la Paz Donoso, embajadora de Ecuador en Francia; Catalina Sánchez, gerente de la Empresa Metropolitana de Servicios Aeroportuarios, la tripulación de Air France, pasajeros, entre otros.

En un ambiente festivo, con música francesa en vivo, bocaditos y bebidas especiales, se congratuló a los pasajeros que serían los primeros en volar directamente entre ambas ciudades.