Abr 03

LA INIGUALABLE FANESCA EN RESTAURANTE CASA GANGOTENA

La receta ha sido concebida para honrar la tradición de pascua, pero también para que aquellos que jamás han probado esta contundente sopa puedan disfrutar de una experiencia casi religiosa.

La Cuaresma llega con el fin del Carnaval y trae consigo una deliciosa tradición. La fanesca es un plato único, que solo se come en Ecuador. Su preparación varía de acuerdo con la región y las tradiciones familiares. Su origen es tan incierto como su receta. Lo único que se sabe con certeza es que se come durante la Pascua y es, por excelencia, la estrella culinaria de la Semana Santa.

De acuerdo con la costumbre católica, este emblemático potaje de la cocina tradicional ecuatoriana lleva 12 ingredientes, que representan a los apóstoles de Jesucristo. Sambo, zapallo, habas, fréjoles, choclo, chochos, arvejas y col son solo algunos de los componentes cocidos a fuego lento, por muchas horas, que logran un matrimonio perfecto para este platillo. Algunas recetas incluyen bacalao seco y otras lo sirven tostado como guarnición, junto con las infaltables empanaditas de mejido, las masitas, los huevos duros y los maduritos fritos.

En Restaurante Casa Gangotena, la receta ha sido concebida para honrar la tradición de Pascua, pero también para que aquellos que jamás han probado esta contundente sopa puedan disfrutar de una experiencia casi religiosa. Inspirada en la diversidad y la riqueza cultural y natural, cada plato se sirve como manda la tradición: empanaditas, queso, comino, huevos duros y ají. Sin embargo, tiene un toque que la hace única. El bacalao seco ha sido reemplazado por escabeche de Galápagos, para darle un sabor incomparable.

La ubicación perfecta del restaurante, en el corazón del Centro Histórico de Quito, logra una armonía impecable con esta deliciosa tradición. Las iglesias, los conventos y las calles que rodean a Restaurante Casa Gangotena se visten de fiesta y reciben a curiosos y feligreses, que visitan la zona en búsqueda de una experiencia auténtica de la época. La terraza del Restaurante es el lugar ideal para apreciar, desde arriba, el folclore de las peregrinaciones y las icónicas procesiones de los cucuruchos, que recorren las calles en penitencia por sus pecados.

Esta colorida y rica costumbre representa la mezcla de culturas y tradiciones ancestrales indígenas y la herencia española. En cada bocado se puede saborear el mestizaje, que hace de este platillo algo tan característico de Ecuador, tan propio de la cocina mestiza. En cada bocado se siente la tradición, que ha pasado de generación en generación.