Feb 22

Golden State Warriors, un título alucinante

Las calles de Oakland nunca olvidarán el jueves 18 de junio. Cerca de 500 mil personas altearon sus labores para recibir a los héroes que lograron el título de la NBA luego de una espera de 40 años.

La idea para construir un equipo campeón nació en el draft de la NBA. Un equipo de gerentes junto al entrenador escogieron a los jugadores que se adaptarían a la idea de hacer un cuadro fuerte en ofensiva y equilibrado en defensa. Para entender el título de los Warriors hay que conocer historias cercanas a lo increíble.

Una exestrella debutó como DT
Un entrenador novato como Stephen Douglas ‘Steve’ Kerr fue el conductor del team campeón. Era el primer año que Kerr dirigía en la NBA. No hizo antesala de asistente y saltó como entrenador en jefe luego de ser cinco veces campeón de la NBA, con el equipo de los Bulls de Chicago junto a Michael Jordan, leyenda indiscutible del basquetbol.  En ese equipo integrado por Jordan, Pippen, (Rodman), Kukoc, entre otros, Kerr fue factor importante para los títulos de 1996, 1997 y 1998.

Posteriormente, fue campeón con los Spurs de San Antonio en 1999 y 2003, mientras que en 1997 ganó el concurso de triples. Hoy ostenta el récord del mejor ejecutante de lanzamientos triples de la NBA en la modalidad promedio.

Hijo de un estadounidense profesor universitario en Beirut, Steve Kerr, perdió a su padre a los 18 años. Steve Malcom Kerr fue asesinado a balazos por dos hombres pertenecientes al grupo Hezbolá, que se atribuyó el asesinato. A partir de ese momento, el joven Steve se propuso ser el mejor o uno de los mejores basquetbolistas de Estados Unidos.

Esta temporada dejó su puesto de analista de televisión para dirigir a los Warriors. Fue el segundo campeón novato –junto a Pat Riky- durante su primer año como entrenador.

Les dijo no a los  Nicks de Nueva York tras la invitación de Phil Jackson, el presidente del club de Nueva York, mitológico entrenador, ganador de 11 títulos en la NBA. El tiempo ratificó su magnífica decisión.

De suplente a estrella
Pero si la historia del entrenador Steve Kerr está cerca de lo increíble, lo acontecido con Andre Iguodala, un hombre clave en la consecución del actual título lo está más. Iguodala, el escolta-alero de 31 años y 1,98 de estatura tuvo la responsabilidad, desde el cuarto partido de los play offs, de marcar y anular al histórico LeBron James, sustento de los Cavaliers, el otro finalista.

Iguodala fue sin lugar a dudas el as secreto de los Warriors. Sus canastas a 30 segundos de terminado el partido y su excelente marcaje a LeBron James lo consagraron como el mejor jugador de la final (MVP). Sin embargo, llegar a ser la figura de las finales no fue fácil para Iguodala. Al principio de temporada el entrenador Kerr le dijo que no estaba en sus planes para ser titular.  Pese a su experiencia, Iguodala aceptó disciplinadamente la decisión del coach, marcando un ejemplo para el equipo.

En declaraciones a varios medios internacionales, Iguodala se pronunció sobre la impecable marcación a LeBron. “Debes centrarte en hacer pequeñas cosas que no le permitan sentirse cómodo… me ha llevado 11 años de profesional”. Pese a que no fue titular hasta el cuarto partido, ‘Iggy’ dijo estar muy convencido de sus posibilidades para ser elegido MVP: “No me sorprendió porque tengo confianza en mi juego. Puedo competir con cualquiera de mis compañeros cuando estoy en el campo” (La Nación, Argentina).

Iguodala se incorporó a los Warriors en 2013 después de haber vestido las camisetas de los Philadelphia Sixers (2004-2012) y Denver Nuggets (2012-2013). Su madre es afroamericana y su padre, nigeriano. Fue All Star en 2012, el mismo año que ganó la medalla de oro con la selección de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Londres (As-Basquetbol).

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© EFE

Curry, la gran figura de la NBA. Stephen Curry se convirtió en otro de los grandes ejes sobre los que giró la brillante campaña de los Warriors. Curry, con 27 años y 1,91 m, se convirtió en el gran conductor del equipo, justificando plenamente su salario de 11,37 millones de dólares anuales.

Hijo de un exjugador de baloncesto y de una exvoleibolista, Curry supo que en la NBA hay que estar dispuesto a jugar contra todo y contra todos para ser figura. La revista Primera hora.com describe así su paso por este equipo:

Desde que hizo su arribo a los Warriors de Golden State, Curry sabía por el duro camino que había pasado la franquicia antes de ser escogido por el equipo en el sorteo de novatos de 2009.

Luego de clasificar a la postemporada de 1994 gracias a sus 50 victorias ese año, los Warriors tuvieron casi dos décadas de pesadilla, con solo una aparición en postemporada durante 18 campañas, de las cuales en solo dos tuvieron marca positiva.

En el comienzo de su carrera, Curry sufrió en carne propia lo duro que era ser parte de los Warriors. Ya para el séptimo juego de la temporada de 2009-10, Golden State tenía marca de 2-5, y un atrevido Curry le prometió a los seguidores del equipo, que tarde o temprano todo iba a mejorar.

“Le prometo a todos los seguidores de los Warriors que vamos a encontrar la manera de arreglar esto, aunque sea la última cosa que hagamos, lo vamos arreglar”, escribió Curry en su cuenta de Twitter el 11 de noviembre de 2009, momentos después que Golden State perdiera contra Indiana, en su quinta derrota en los primeros siete juegos del año (Primera Hora.com).

Fórmula del éxito
Para Antonio Barrios, entrenador español de basquetbol y hoy técnico de la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), -candidato a campeón nacional interclubes femenino en Ecuador-, aporta con su criterio para definir al proceso de los Warriors. “Mostraron regularidad, fueron buenos locales y jugaron bien todo el año. Su precisión en el ataque y su eficacia en defensa dibujaron un equipo poderoso y equilibrado. Construyeron el equipo en el draft, es decir, primero se configuró la idea de equipo, el estilo de juego para luego escoger a los hombres más idóneos”.

Con un alto índice de practicidad, eficacia y temperamento, el sorprendente Warriors llegó al título luego de 40 años. Fue un trabajo de equipo. Acopló experiencia, juventud y ganas, eficacia, equilibrio y regularidad. Eso son los Warriors un campeón con historias alucinantes.

por Jacinto Bonilla Prado