Jun 26
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FERNÁNDEZ + FERNÁNDEZ, KIRCHNER REGRESA A LAS URNAS

Por: Alejandro Zavala

ALBERTO ÁNGEL FERNÁNDEZ ASPIRA A LA PRESIDENCIA ARGENTINA, JUNTO A UN PERSONAJE QUE PODRÍA SIGNIFICAR EL ÉXITO
O LA TOTAL DERROTA: CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER.

Después de que los argentinos vieran cómo un exministro lanzaba bolsos repletos de dólares a un convento de Buenos Aires (9 millones en total); después de ver las gigantescas haciendas, estancias, propiedades y autos que tenían sus testaferros más cercanos; después de ver a un chofer del auto del matrimonio Kirchner convertirse en uno de los tipos más acaudalados de Argentina y después del procesamiento en la justicia de Cristina Fernández de Kirchner, todos, hasta los más incrédulos, pensarían que ella estaría muerta políticamente. Y, sin embargo, ¡no lo está!

Pero hay más: según lo que afirman algunas de las más reputadas encuestadoras, puede ser que obtenga una importante cantidad de votos en su postulación a la vicepresidencia de ese país. Más ahora que descubrió la clásica técnica de presentar un candidato-marioneta: Alberto Fernández, del partido Unidad Ciudadana. Él fue Jefe de Gabinete durante su Gobierno y el de su marido, durante cinco años; luego, se convirtió en crítico de su Gobierno, aunque finalmente volvió a las filas kirchneristas. Sin embargo, a Cristina, la imagen de este político en el frente le serviría para atenuar la inmensa polarización que ella produce en la sociedad. “La grieta” la llaman en el sur del continente.

Así, CFK (Cristina Fernández de Kirchner) se presentó como candidata con la más absoluta seguridad de que será ella quien tome las decisiones en el Gobierno. Y más allá: gracias a su binomio logró que los mercados no se alteren por su regreso, ya que, cada vez que se ha contemplado esa posibilidad, el riesgo país ha subido como el más exquisito espumante que se toma en los barrios de clase alta de Buenos Aires.

Pero, ¿qué hace que ella vuelva y sea una posibilidad aun estando procesada por la justicia?

Hay dos elementos clave:

1.- La situación económica que vive Argentina El estatus de gran pobreza que crece cada día, el alza en las tarifas de los servicios básicos, la sensación de inseguridad por la delincuencia, la escasez de empleo notoria y la angustia diaria por ver cómo se dispara el dólar en el mercado crean incertidumbre en el ciudadano común de clase media, que fue quien eligió —en gran medida— al actual presidente Mauricio Macri. El manejo de la economía ha sido desacertado y el gradualismo implementado ha traído más fracasos que buenas nuevas.

Hasta el cierre de esta edición, Argentina vivió su quinto paro general de transporte en contra de las medidas del Gobierno y la imagen de Macri está por debajo del 35% de popularidad.

2.- Un pésimo manejo tanto de la economía como de la estrategia de Gobierno Muchos analistas prestigiosos echan la culpa directamente al asesor y principal responsable de la campaña de Macri, el ecuatoriano Jaime Durán-Barba. ¿Por qué lo señalan a él? Muchos coinciden en que él tuvo la responsabilidad de mantener al enemigo vivo (haciendo alusión a CFK), aprovechando la cercanía del Gobierno con la Justicia, para poder jugar con la idea del enemigo interno y mantener latente la idea de que no se quiere volver al pasado. Y, también, se hace referencia a su excesiva banalización de la política, que fue despojada de su esencia y conducida a temas poco relevantes de la cotidianidad.

Lo cierto es que nada está aún decidido en Argentina, a pesar de que las elecciones están a la vuelta de la esquina (son en octubre de este año) y aunque la campaña ya ha arrancado extraoficialmente con actos de búsqueda de apoyo en ambos frentes. La fórmula Fernández-Fernández quiere a toda costa mantener su voto duro, que literalmente solo lo tiene Cristina: el peronismo de la provincia de Buenos Aires (la más poblada del país), los jóvenes de La Cámpora y los intendentes “K”, que ganaron las elecciones en el período pasado. Y a eso hay que sumarle los intentos que hará Alberto Fernández por sumar gente cercana, como Sergio Massa, excandidato presidencial y exintendente de la ciudad de Tigre, Buenos Aires.

Macri, por su parte, está en pleno cuestionamiento de mantener o no en su equipo asesor a Durán-Barba (algunos señalan que ya no está viviendo en Argentina) y a su Jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien también le resta, porque se le atribuyen muchos de los yerros del período actual.

Sin duda, Mauricio Macri tiene claro el panorama: apelar al contraste de la época y los escándalos de corrupción de los K, así como a las obras de infraestructura que ha hecho (asfaltado, cloacas, agua corriente) en los barrios más pobres y al apoyo que pueda sumar como su binomio o como un puntal de su campaña la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de gran imagen y gestión en su mandato.

El futuro de uno de los países más influyentes del continente está por verse.