Feb 14

EXÓTICO BATU

A 15 kilómetros de Kuala Lumpur, está uno de los santuarios hindúes más fascinantes del mundo. Un destino ideal para 2020.

El paisaje es agreste, lleno de piedra y algo de verde. Impacta el drástico cambio a tan pocos kilómetros fuera de la gran ciudad. Al llegar, impresionan las cuevas y los templos que fueron descubiertos en la zona; datan de hace 400 millones de años. Sin embargo, fue recién en 2006 que se instaló al enorme guardián dorado digno de postal: Murugan, el dios de la guerra y la victoria, hijo de Shiva y Parvati.

A la cueva principal, Temple Cave, se accede al subir más de 272 coloridos escalones, en los que intrépidos monos van acompañando al visitante mientras intentan robar algún accesorio o comida. Son lugares sagrados, por lo que quitarse los zapatos es mandatorio, así como mirar hacia arriba para disfrutar de la naturaleza y la ubicación tan precisa de estos espacios naturales.

La entrada es gratuita y se accede en tren o taxi.

Thaipusam, color y devoción

El festival de carácter religioso tiene tres días de duración y se celebra en varias regiones de Malasia. Es una extensa peregrinación para llevar ofrendas al dios Murugan. Los fanáticos se perforan partes de su cuerpo, para cargar baldes llenos de regalos: flores, agua, comida, etc.

Las mujeres colocan los recipientes de leche o fruta sobre sus cabezas.