Jun 20

El teletrabajo, el reto de la productividad laboral a distancia

Jaime Guerrero, exministro de Telecomunicaciones y experto en teletrabajo, cuenta cómo esta modalidad podría cambiar el panorama organizacional con el cumplimiento de objetivos, y no necesariamente de horarios.      

En países desarrollados este sistema ya arroja resultados interesantes tanto en la movilidad, en la reducción de emisiones de CO2, en un mejor equilibrio de la vida personal y laboral, ahorro de costos corporativos, entre otros. En el caso de nuestro país aún hay retos por entender, políticas corporativas por adaptar y sobre todo, se debe reeducar tanto al empleado como a las empresas para que se logre el objetivo de la productividad sin que esta se ampare en un horario de entrada y de salida.         

En otros países, este concepto está arraigado en la cultura organizacional y cuenta con la acogida del sector empresarial, pero en Ecuador aún no se logra comprender en su totalidad. ¿Cómo funciona el teletrabajo?

El teletrabajo no es nada más que realizar las mismas actividades laborales que sabemos hacer, pero en un lugar distinto a la sede habitual de la organización. Típicamente en nuestros hogares.

¿Cómo se plantean los retos para el empresario o aquellas corporaciones que deseen que esto sea parte de sus estrategias?

Primero, deben conocerse los desafíos del teletrabajo por parte de los empresarios, ya que aún existe poca información sobre el tema. Luego se recomienda la elaboración y ejecución de un plan integral de teletrabajo, que realice un cambio en la organización en su forma de ejecución diaria.

¿Se han hecho pruebas piloto ya en Ecuador? ¿Cuáles han sido los resultados?

Algunas empresas no solo han hecho pruebas piloto, sino que han implementado el teletrabajo como parte de su organización.

¿Por qué cree usted que hay aún esa resistencia?

Considero que ha existido un poco de incertidumbre debido a la falta de normativa, la cual finalmente fue emitida por el Ministerio del Trabajo en Agosto de 2016, mediante el acuerdo MDT 190-2016. Y tuvimos el honor de realizarla como consultoría, en conjunto con el área de normativa del Ministerio.

¿Cuál podría ser el riesgo inicial al implantar el teletrabajo? ¿Se lograrían optimizar tiempos cuando el colaborador no tenga cerca a sus jefes o compañeros para hacer preguntas que podrían ser rutinarias?

No existen riesgos si el teletrabajo es adecuadamente implementado. Es necesario realizar una adecuada selección de los teletrabajadores y su posterior evaluación y medición de sus objetivos y metas. Se requiere no solamente enviar a la persona a trabajar a su casa, sino asegurarse de que siga siendo igual o más productiva y motivada.

¿Quién y cómo se debería capacitar al colaborador para que no malentienda este concepto y no se sienta afectado? (Hay colaboradores que empiezan a sentirse agobiados al no formar grupos de trabajo o sentirse solos. ¿Hay un costo “emocional”?)

Dentro del plan de teletrabajo es muy importante planificar y lograr que el teletrabajador siga sintiéndose parte de su organización. Para esto es muy importante mantenerlo conectado e informado, así como no perder de vista que es muy importante que participe en las actividades sociales y de capacitación de su empresa.

¿Cuáles serían los empleados que se buscan para que apliquen al teletrabajo?

Las regulaciones establecen que las personas que atienden usuarios, los operarios, técnicos de campo y personas dedicadas a preservar  seguridad física no serían sujetos de selección. En teoría, todos los demás pueden teletrabajar.

En el caso de accidentes que ocurriesen dentro del hogar, ¿se entiende que son como accidentes laborales?

Si hubiese un accidente dentro del hogar y la persona se encuentra trabajando acorde lo pactado (y registrado), entonces es un accidente laboral. Es por esto que el empleador debe verificar previamente el sitio de teletrabajo y dar su aval.

¿Cómo se evaluaría el tema de costos asociados: luz, agua, teléfono y planes de Internet?, pues estos podrían suponer un incremento en el gasto para las compañías.

El empleador debe proveer las herramientas para el teletrabajo. Sin embargo, en el sector privado se puede pactar un bono por uso de estos elementos del trabajador. Esto es una práctica común en otros países y se conoce como BYOD (Bring Your Own Device) y está recogido en el acuerdo ministerial Mdt-190-2016.

¿Cuáles son los beneficios asociados a este plan, es decir: disminución de tránsito para las ciudades, menos gastos operativos, entre otros?

Hay muchos beneficios. El empleador ahorra costos de servicios, bienes raíces y otros; en ocasiones ahorra en equipos. El empleado ahorra dinero, tiempo de desplazamiento, mejora su salud y reduce el estrés. La sociedad ahorra en tráfico, emisión de CO2 y ahorro de combustible.

¿Cómo y cuándo empezarán a implementarlo, cómo se pretende ìvenderî esta idea a las corporaciones para que sean parte de esta nueva modalidad?

Considero que este es un tema que debe ser fuertemente apoyado por el Estado, para dar a conocer y apoyar las iniciativas de teletrabajo, e incluso pensar en incentivos fiscales y/o laborales.