Abr 10
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El IESS ¿tiene futuro?

La seguridad social en el Ecuador corre peligro; una delgada línea la sostiene. Los actuales jubilados se muestran preocupados por su atención; y los futuros viven en incertidumbre sin saber si,  cuando tengan edad para ser pensionados, aún esté de pie este ente cuyo objetivo es velar por la vejez y atender a la población económicamente activa con diversas prestaciones.

A continuación, se hace una radiografía del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). ¿Qué hacer? ¿qué se ha hecho? ¿qué medidas urgentes se deben tomar? Para analizar a profundidad estas inquietudes, Nuestro Mundo se contactó con Marco Proaño Maya, exdiputado, exvicepresidente del entonces Congreso Nacional, candidato a la Vicepresidencia y Presidencia de la República, catedrático de Seguridad Social de la Universidad Católica, entre otros cargos. También es parte de este análisis Carmen Corral, jurista, exintendenta Nacional de Seguridad Social y miembro de La Mesa de Estudios de la Seguridad Social.

Para Proaño Maya, la Seguridad Social es la humanización tangible de los gobiernos, porque es una política de Estado. “Su alta finalidad es proteger al ser humano de los riesgos y contingencias propias de la condición humana, que tienen que ser resueltas por acciones públicas institucionales protegidas por leyes y por la eficiencia de las instituciones. Es defender la vida y la dignidad de las personas”.

Por tanto, según afirma, el IESS se ha desviado de sus grandes objetivos. A esta conclusión llegó cuando indica que los dos principales objetivos de la entidad son las prestaciones de salud y la jubilación.

En cuanto a salud, recuerda que el gobierno de Rafael Correa aumentó la cobertura de este servicio hacia los hijos de los afiliados. Si bien, podría verse como un beneficio más hacia una población vulnerable, se lo hizo sin tomar en cuenta la capacidad de la institución para cubrir esta demanda.

Desde 2015, con esta reforma, han aumentado 4 millones 500 mil personas que tienen derecho a la prestación de salud. Es decir que “al aumentar el número de afiliados no cotizantes de forma significativa y ante la demanda de los afiliados y jubilados, lo que hace el IESS es afrontar este déficit en salud. Esto es preocupante”.

 

El presidente Lenín Moreno indicó que la deuda por atención en salud a los jubilados y personas con enfermedades catastróficas (2.880 millones de dólares) se cancelaría a partir del año que viene. En junio pasado se presentó al Ejecutivo tres proyectos de reforma a la Ley de Seguridad Social.

 

Los hijos de los afiliados, según Carmen Corral, suman cerca de 3 millones de personas, lo cual duplicó el número de beneficiarios, pero con el mismo financiamiento. Esta medida agravó el déficit en 200%. (RO 323, 18 nov 2010: incorporación al seguro de salud de los hijos de los afiliados de 6 a 18 años). Otro problema de la deuda en salud es que el Ministerio de Finanzas no toma en cuenta para el presupuesto del año 2018, ni la atención de los jubilados de este año, ni el pago de la deuda, “lo que quiere decir que el fondo de salud no va a contar con estos recursos”, explica.

Según el informe realizado por Volrisk (Consultores Actuariales), el último año de reserva positiva en el seguro de salud será el 2020, con un déficit de 20 mil millones de dólares, afirma Proaño Maya.

Corral en su presentación, ‘La crisis de los fondos de salud, pensiones y riesgos del trabajo, corroborado por la OIT’ -elaborada en febrero de este año- afirma que el último año será el 2016, con un déficit de 28.294 millones de dólares.

Mientras que el año de reserva positiva, según Proaño Maya, en jubilaciones será el 2025, con un déficit de 208 mil millones de dólares. Corral asegura que será el 2026 con 208.841 millones de dólares.

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Edificio: Caja del Seguro Social, IESS. © Pressouth

Hay que tomar en cuenta también que el IESS, “debido a una decisión del Consejo Directivo, cambió la redistribución de los aportes de pensiones a salud”, indica Proaño Maya. Antes del 2016, el procedimiento era distinto. La persona aportaba el 9,74% a pensiones y el 5,71% a salud. Hoy las cifras son: 9,94% a salud y el 5,86% a pensiones, en su orden. Es decir, para cubrir el fondo del primero se afectó al segundo.

Esto no es constitucional, ya que el artículo 122 de la Ley de Seguridad Social “prohíbe al Consejo Directivo y demás autoridades  del  IESS,  por  sí o por medio de la Administradora del Seguro  General  de  Salud, la entrega de fondos de otros seguros para cubrir el déficit operacional de las unidades médicas institucionales”. Incluso, el aporte de riesgos de trabajo se redujo para, de igual forma, trasladar a salud del 0,5% al 0,20%, lo cual tampoco es constitucional.

 

La situación de la Seguridad Social del Ecuador es incierta y preocupante, lo que lleva a tomar medidas importantes con urgencia. Dos expertos en el tema ponen sobre la mesa las alertas y exponen alternativas al problema.

 

La elaboración de la Ley de Seguridad Social del 2001, aún vigente, cuando Proaño Maya era diputado, abarca cuatro puntos importantes que han permitido la sustentabilidad del sistema. Uno: el ordenamiento y la separación del patrimonio y la administración de los seguros del IESS. Dos: el cambio de base de cálculo de la materia grabada (antes se aportaba sobre el sueldo mínimo vital; hoy, sobre el ingreso real del trabajador). Tres: se institucionalizó la historia laboral para el registro y control de las aportaciones. Cuatro: se dispuso la existencia de un organismo técnico y responsable de la administración de las inversiones del IESS (el BIESS actual).

Antes de 1999, previo a esta ley, la cartera de inversiones del IESS era de 18,6 millones de dólares. En 2002, luego de la ley, fue de 1.045 millones.

El presidente Lenín Moreno recibió, en junio pasado, tres proyectos de Reforma a la Ley con autoría de este académico. En el documento se  busca la recuperación del 40% de aporte por parte del Estado, el aumento de las pensiones de jubilación, que sobre la base de la inflación actual, no debe ser menor al 10% del salario básico unificado y la Reforma al Código Orgánico Monetario y Financiero y a la Ley del BIESS, para que se institucionalice el IESS.

Cifras para tomar en cuenta:

• En 2017, las reservas del Fondo de Pensiones estaban en 9 mil millones de dólares. Hoy están en 7.500 millones de dólares.

• IEES recibe anualmente 1.600 millones de dólares de aporte para pensiones. Y para pagar requiere 3.600 millones de dólares. Por tanto, para cubrir la diferencia toma 2 mil millones de dólares, de los 9 mil millones arriba detallados. Si cada año se reduce este valor, quedaría descapitalizado en 5 años, esto también responde a que el IESS ya no recibe el 40% de aporte que le daba el Estado.

• Según la Ley de Seguridad Social, el jubilado tiene el derecho a atenderse en las unidades médicas del IESS con el aporte obligatorio del Estado. Pero si este aporte ya no existe, el valor tiene que asumir el IESS. La elaboración de un examen actuarial a la entidad fue anunciada en enero pasado por el presidente de la República Lenín Moreno, quien también indicó que la deuda por atención en salud a los jubilados y personas con enfermedades catastróficas es de 2.880 millones de dólares y que se cancelaría a partir del  año 2019.

• A nivel mundial hay 960 millones de personas mayores de 60 años y para el 2050 se estima que habrá 2.500 millones. Por tanto, la expectativa de vida va en aumento. Según el último censo realizado en Ecuador, hay 1’300.000 adultos mayores y 480 mil jubilados. Es decir, existen 700 mil que no cuentan con este beneficio.

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Conclusiones y medidas alternativas:

Para la jurista Corral los fondos de pensiones y de salud se encuentran en una gravísima crisis. “Es necesario y urgente tomar medidas que estabilicen los fondos, para luego pensar en un mediano plazo en una reforma integral de la Seguridad Social”.

Las medidas que sugiere son: derogar la Resolución No. CD 501, que es la que baja los aportes de pensiones para subir a los de salud. También se debe buscar financiamiento para la atención de los hijos de los afiliados. Una tercera medida sería negociar con el Estado y el Ministerio de Finanzas para el pago de la deuda y para buscar alternativas de inversión.

También propone una reforma integral, a mediano plazo, porque hay que hablar de medidas paramétricas para que el fondo de pensiones tenga sostenibilidad a largo plazo. Estas medidas son: aumentar la edad de jubilación, el aporte, la base de cálculo (hoy la pensión se calcula con los cinco mejores años de sueldo. Hacerlo con los diez o con los quince mejores años).

Pero todas estas alternativas se tienen que hacer sobre la base de estudios actuariales actualizados, “estos están declarados reservados por la Superintendencia de Bancos, que va en contra de la ley, ya que tienen que ser transparentes. Además de lo propuesto, también buscamos un diálogo hacia un acuerdo nacional en Seguridad Social, uniendo a todos los actores”.

Por: María Fernanda Arauz