Feb 22

El agua con sabor, olor e historia

© Shutterstock

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Todo lo que ella recoge se concentra en una botella. Hoy en día, esta se exhiben como un elemento exótico en vitrinas de bares y tiendas especializadas que reciben a entusiastas de la salud con agua de manantial.

Ciudades como México, Madrid, Barcelona, París o Nueva York ya tienen modernos delicatesen en donde se pueden degustar estas lujosas aguas.

Estas aguas bendecidas por la naturaleza contienen muchos minerales que recogen en un largo trayecto que, generalmente, viene desde lo alto de una montaña. También las hay de lagunas y lagos, con burbujas y sin ellas. En cada botella se detalla su ruta, proveniencia, minerales y cualquier elemento que la constituya.

Cuando el agua es mineral, generalmente sus burbujas son gruesas y permanentes, no se desvanecen sino después de muchas horas de estar a la intemperie.

Es mejor tomarlas entre 12 y 15 grados centígrados, porque es a esa temperatura que se encuentran en estado natural antes de ir a una botella. Según los expertos, la variación de la temperatura hacia arriba tiene un efecto calmante en aguas con burbujas, pero mientras más fría esté el agua, más concentrada estará.

El agua con minerales le ayudará a combinar mejor las comidas, a eliminar la grasa y los sabores extremos en el paladar y a degustar con mayor profundidad los sabores más puros. También hay aguas con aromatizadores y sabores a frutas o hierbas.