Ene 18
Bill Carmine Letiery

Carmine, la cocina de las sensaciones

Por: María Isabel Sánchez

Es inevitable experimentar un mar de sensaciones en los salones de Carmine Ristorante. El ir y venir de aromas tan auténticos y atractivos que terminan en el paladar convertidos en sabores inolvidables.

La oferta de pastas es muy amplia, el abanico de salsas muy variado. Cada plato tiene su sello y cómo no, la firma del Chef y propietario del restaurante, Bill Carmine Letiery. Desde siempre sus creaciones gastronómicas nacen de la cocina tradicional italiana y mediterránea, sus orígenes. Sin embargo, sus viajes por el mundo han nutrido su conocimiento culinario y lo han convertido en uno de los chefs más reconocidos de nuestro país.

Carmine Restaurante

Carmine inició su vida dentro de la cocina desde que tenía apenas 13 años de edad, y desde entonces la gastronomía ha sido el motor de su vida. Antes de llegar a Ecuador –hace 25 años atrás- recorrió varios países como Alemania, Francia, Suiza, Canadá y Estados Unidos en los que alimentó su interés y recogió valiosos detalles que hoy en día su público tiene el agrado de degustar. “Aquellos años, luego de la guerra, Europa florecía de felicidad y esperanza, era el momento de las oportunidades y había que aprovecharlas”, explica Carmine.

 

El primer local que abrió en Quito era el Pavarrotti de la Av. 12 de Octubre, luego abrió su pizzería; posteriormente el Carmine en el parque Gabriela Mistral, hasta que finalmente llegó el actual y espléndido restaurante sobre la Catalina Aldaz, en el que lleva ya nueve años de brindar un servicio de primer nivel.

Carmine platoEn Tumbaco mantienen además Carmine il Casale, local en el cual se ofrecen únicamente eventos y en donde se encuentra además el huerto orgánico del que se cosechan todos los productos para la carta del restaurante.

Hoy en día todo proyecto gastronómico exitoso se debe en parte al estricto control y selección de los ingredientes y productos. Carmine logró integrar en su empresa los insumos para que el resultado sea siempre perfecto. Es por eso que su provisión de productos importados e italianos es algo que no se puede pasar por alto dentro de la carta. Las frutas, verduras y hortalizas provienen de su huerto orgánico y los mariscos siempre frescos de proveedores locales de confianza.

Todos los aspectos se cuidan hasta el mínimo detalle, y el ambiente no es la excepción. Carmine Ristorante es un espacio de disfrute y calidez en donde se conjuga la amabilidad del servicio con la armonía del local, que cuenta con varias áreas creadas para distintos usos, tanto para reservaciones sociales como privadas. La música en vivo inunda los pasillos del restaurante durante las noches del martes a viernes, con la melodía suave del piano en manos de Milton Paredes, buen amigo de la casa desde hace casi una década.

“Todavía me gusta cocinar”, señala Carmine quien a sus 70 años no tiene previsto colgar el delantal. El próximo paso será regresar a su natal Italia y compartir con sus amigos y hermanos; con su esposa e hijos para abrir, un restaurante pequeño que le permita vivir plenamente y disfrutar de su familia, la naturaleza y, por supuesto, su cocina.